domingo, 8 de septiembre de 2019

En torno al currículo de Literatura Universal (y 2)

Estrecho, muy estrecho se nos queda por tanto el marco establecido por el Real Decreto. Por otra parte, el acuerdo es ya absoluto a la hora de cuestionar el enciclopedismo de los currículos, en un afán que quizá tuviera sentido en el siglo XVIII, pero que hoy por hoy es imposible de sostener. Se nos hace necesaria, por tanto, una organización de la materia que combine la irrenunciable incorporación de esas otras literaturas hasta ahora expulsadas de la escuela, con nuevos criterios de presentación de los textos que vayan más alla del repaso cronológico de la historiografía literaria universal. Ello no significa, en absoluto, renunciar a la historia: antes bien, la lectura en contrapunto de obras procedentes de diferentes contextos históricos y culturales permitirá atender a recurrencia de ciertos temas y motivos, así como las diferentes respuestas a los grandes interrogantes de la condición humana y a la evolución de las formas literarias a lo largo de la historia.

Por lo tanto, de los dos bloques de contenidos elegiremos el primero -Procesos y estrategias- como eje vertebrador de nuestra programación. A él supediteremos la aproximación a diferentes momentos culturales y artísticos, a determinados autores y obras. La selección es inevitable.

La organización de contenidos gira en torno a un serie de secuencias didácticas o "constelaciones literarias" cuyo eje vertebrador es un tema (el poder, la paternidad, la violencia hacia las mujeres), un género (el cuento, la poesía), un "tono" (el suspense, el humor), etc. De entre las muchas secuencias diseñadas será el alumnado quien vaya escogiendo, en cada momento del curso, el tema o hilo conductor por el que se siente más inclinado.
 
Estas son algunas de las secuencias didácticas preparadas:

  • Encerradas: Un cuarto propio, de Virginia Woolf; Madame Bovary, de Flaubert; Casa de muñecas, de Ibsen; Oficio de tinieblas, Rosario Castellanos; Grandes pechos, amplias caderas, de Mo Yan; El harén de Occidente, de Fatema Mernissi.
  • Frente al poder: Antígona, de Sófocles, El Príncipe, de Maquiavelo, Rebelión en la granja, de Orwell; Pedro y el capitán, de Benedetti; Mujeres y Poder, de Mary Beard.
  • Identidades plurales, diversas, mestizas: Identidades asesinas, de Amin Maalouf; Fuera de lugar, de Edward Said; El buen nombre, de Jhumpa Lahiri; Sula, de Toni Morrison; Deja de decir mentiras, de Philippe Besson; La creación del mundo, de Miguel Torga; Persépolis, de Marjane Satrapi; y El peligro de una historia única, de Chimamanda Ngozi Adichie.

El material ha sido elaborado por el Grupo Guadarrama, integrado por cuatro profesoras de educación secundaria de diferentes institutos públicos de la madrileña Sierra de Guadarrama - Ángeles Bengoechea, Rosa Linares, Flora Rueda y yo misma-,  es de acceso libre y gratuito. Su título genérico es Constelaciones literarias.



Abriremos el curso, no obstante, con una "Aproximación a los clásicos" que nos lleva hasta algunos clásicos indiscutibles de la literatura occidental. Cuatro son las secuencias que la integran: Mitología grecolatina (narración oral), El teatro de Shakespeare (texto dramático),   (narración escrita), que recoge los cuentos de Griselda, de Boccaccio; La Bella y la Bestia, de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont; Bola de sebo, de Maupassant; Vanka, de Chejov; Es que somos muy pobres, de Juan Rulfo; y La fiesta ajena, de Liliana Heker y A la literatura por el cine (novela), que propone el análisis de Las amistades peligrosas, Frankenstein, Orgullo y prejuicio, Germinal, Matar un ruiseñor y El lector. Pendiente queda una Antología de la poesía universal.

 

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