domingo, 11 de febrero de 2018

Portavozas

¿Lapsus, propuesta en firme o provocación?


Pocas veces la reflexión acerca de los cambios lingüísticos en marcha traspasa los círculos de quienes se dedican a la Filología. Una de las pocas excepciones es la relativa a la conveniencia (o no) de ajustar los usos a la recién adquirida conciencia de la igualdad entre hombres y mujeres. Y aunque incluso en este ámbito la discusión parece reducirse a la formación del femenino de determinados cargos y profesiones -ministra, médica, ¿jueza?- y a los usos inclusivos desde una perspectiva de género -¿ciudadanos? ¿ciudadanas y ciudadanos?, ¿la ciudadanía?-, algo se está moviendo en lo que las personas hacemos con las palabras. ¿También en lo que el profesorado hace con la gramática en las aulas?

El alboroto desencadenado a raíz del "portavozas" de Irene Montero puede brindar una preciosa ocasión de abordar el estudio del género gramatical más allá de la obsesión por la taxonomía y la clasificación: "Indica si estos sustantivos son masculinos, femeninos, de género común o epicenos", rezan infinitos ejercicios de los libros de texto de Primaria y Secundaria.

Por supuesto que argumentar nuestra postura acerca de términos como "portavoza", "concejala", "médica" o "jueza" requiere conocer los mecanismos de que dispone nuestra lengua para marcar la alternancia entre masculino y femenino, como requiere también una cierta formación en lo que han sido y son las reivindicaciones feministas. Si desconocemos lo uno o lo otro el debate perderá sin duda alguna en rigor y riqueza. Pero, en todo caso, habremos de estimular la reflexión sobre la estructura de las palabras, la comparación de unas y otras, la manipulación de sus componentes, así como la discusión acerca de qué nuevos términos se consideran necesarios y/o aceptables y por qué. Solo así estaremos contribuyendo a desarrollar la conciencia lingüística de nuestro alumnado y su sensibilidad acerca de la interrelación entre lengua y sociedad, entre los usos lingúísticos y las relaciones de poder.

Por eso mañana llevaré a clase algunas de las noticias y artículos de opinión surgidos estos días al hilo del "portavozas" de Irene Montero. 
 







Organizada la clase en equipos de cuatro o cinco personas, se asignará un texto a cada grupo. Habrán de leerlo atentamente con  idea de poder parafrasearlo luego ante el resto de la clase. El objetivo es conocer diferentes opiniones sobre el tema para estimular el debate y favorecer que cada cual pueda luego formarse una opinión de manera argumentada. 

Estas son algunas de las cuestiones en que les pediré que reparen:
  • Género periodístico: ¿Noticia o artículo de opinión? ¿Cómo lo sabes? ¿Quién lo firma? ¿En qué medio aparece?
  • ¿Qué voces se escuchan en el texto? ¿Quiénes son y desde dónde hablan? (Ej. Desde su condición de miembros de la RAE, una cátedra de Filología, un partido político, etc.).
  • ¿Qué interpretación se le da a la intervención de Irene Montero: un lapsus no intencionado, una propuesta en firme, una provocación para avivar el debate sobre la cuestión de fondo? ¿Se utilizan adjetivos con connotaciones positivas o negativas hacia la intervención o hacia la propia Montero? ¿Cuáles?
  • ¿Cuál es la posición que se defiende acerca del término "portavozas"? ¿A favor? ¿En contra?
  • ¿Cuál es la posición que se defiende acerca de los cambios introducidos en los últimos años en nuestra lengua desde una perspectiva de género? ¿Con qué argumentos se hace?
  • ¿Quieres destacar alguna frase?

En un segundo momento -esta es mi idea, luego ya se sabe que las clases discurren por donde sus protagonistas deciden-, y mientras cada equipo expone el contenido de su noticia o texto de opinión, iremos dibujando en la pizarra una suerte de mapa conceptual con la información vertida. A continuación, se abrirá el debate para que chicas y chicos hagan explícita su postura. Y será el coloquio el que determine si hemos de dedicar más clases a esta cuestión o si podemos seguir abriendo el foco hacia otros flancos comunicativos que afectan también a las mujeres. 

Este, por ejemplo: La voz pública de las mujeres.




martes, 23 de enero de 2018

¿Nueva gramática en las aulas?

Se preguntaba hace ya más de un año Felipe Zayas por el impacto de la Nueva gramática básica de la lengua española en las aulas de secundaria. Mucho nos tememos que escaso. Y si empleamos el verbo "temer" es porque creemos que la apertura de un debate en el seno de los Departamentos de Lengua acerca de la necesidad de ajustar algunos de los contenidos gramaticales a ese nuevo marco hubiera podido llevarnos mucho más lejos de la tantas veces reclamada unificación terminológica. Porque lo que necesitamos, a nuestra manera de ver, no es tanto ponernos de acuerdo en si hablamos de sintagma nominal o grupo nominal, de modificador o intensificador, cuanto de reflexionar acerca de la orientación y la finalidad del estudio gramatical en las aulas de Secundaria, acerca de si hay coherencia entre la justificación que le damos a su pervivencia y nuestras prácticas cotidianas.

La Nueva gramática, tanto en su versión Manual (dirigida a filólogos) como Básica (dirigida a los hispanohablantes en general) se aviene mal con una tradición escolar obsesionada con el etiquetado y la clasificación. 


lunes, 18 de diciembre de 2017

¿Cómo suscitar el deseo de leer?

Al final hemos acabado por volver a lo más sencillo: elaborar un pequeña lista fruto de una cuidadosa selección y llevar los libros al aula, presentarlos brevemente, mostrar las cubiertas, proponer algún juego que obligue a los potenciales lectores a detenerse en cada uno de los títulos...

 

Así hemos procedido a la hora de llevar a clase nuestra propuesta para la segunda evaluación. De los nueve libros -y un relato- que integran la constelación literaria titulada "Frente a la adversidad" -fruto de un trabajo en equipo de hace ya varios años-, cada grupo había de escoger dos o tres. Para propiciar que lo hicieran con un cierto conocimiento de causa dedicamos un par de sesiones a las actividades que se recogen en el epígrafe "Presentación para el aula": aventurar hipótesis a partir del título y la ilustración de cubierta, trata de emparejar títulos e inicios, ordenarlos cronológicamente por fecha de publicación... Al hilo de estas actividades algunos pedían saber un poco más de este o aquel libro. Así fue como en uno de los grupos "triunfó" el Réquiem de Sender, por más que yo les propusiera dejarlo para la lectura compartida y guiada en la tercera evaluación, quizá junto a la de El lector. Monstruo de ojos verdes y El guardián entre el centeno han interesado en ambos grupos, y aún andamos dudando con qué título completar la terna.


Entre tanto, hemos recurrido a la lectura en voz alta de los tráilers con que presentamos cada uno de los libros seleccionados, lo que ha dado pie para conversar sobre la importancia del título, las diferentes maneras de presentar al protagonista, los juegos con el tiempo y las anticipaciones o flashbacks, la voz del narrador o narradora, etc. No en vano la constelación combina un eje temático -la adversidad- y un eje formal -el arte de la ficción-.

Un par de sesiones en la biblioteca han hecho el resto. De la misma manera que cuando nuestros hijos e hijas aprenden a montar en bicicleta "ya sin ruedines" acompañamos sus primeros y titubeantes metros con la mano suavemente apoyada en un sillín, presta a agarrarlo con firmeza ante una eventual caída, pero presta también a soltarlo apenas vuelen solos, así hemos de acompañar -creemos- esos primeros y también titubeantes pasos con que los lectores no avezados se zambullen en la lectura de una novela. Poner en sus manos los libros y ofrecer espacios y tiempos para la lectura silenciosa y autónoma son a menudo condición sine qua non para que el milagro de la lectura sostenida pueda tener lugar entre quienes se declaran refractarios a la literatura. Este es el impagable valor de las bibliotecas escolares.

Nuestro deseo, una vez más, es tratar de conciliar la reivindicación de los libros que forman lectores, los libros "que merecen ser leídos", con el respeto hacia el horizonte biográfico y lector de sus destinatarios. Este afán está en la base de la apuesta por "constelaciones literarias", cuyos presupuestos aparecen de nuevo explicitados en la presentación de los materiales.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Cartas bielorrusas



Sandra nos traslada la experiencia de Irina, nacida en Bielorrusia hace 41 años. Creció en un país con ideas socialistas en una familia católica. Desde los 3 años tuvo muy claro que algún día saldría de su pequeña ciudad industrial cerca de Polonia para viajar y vivir en diferentes lugares.

 

"Estáis locos por el consumo y no respetáis vuestro entorno"

Soy inmigrante, llegué a España hace 9 años, y aunque he sufrido las condiciones indeseables de todo inmigrante sin papeles, tenía suerte, yo no estaba aquí por necesidad; yo lo había elegido porque siempre me resistí a llevar la vida que estaba destinada para mí: seguir viviendo en mi ciudad, tener siempre el mismo trabajo y esperar a que llegara el verano para ver el sol. Me encanta el sol.