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martes, 29 de enero de 2019

Frente al poder


El acto de escribir es, también, un emplazamiento moral. ¿Cómo se sitúa el artista frente al mundo en que vive, frente al contexto social y político de su tiempo? ¿Es este también protagonista de su obra? De ser así, ¿cómo es la mirada del autor, crítica con el Poder o complaciente? ¿Sus páginas serán bien acogidas por los grupos dirigentes o tendrán que sortear los mil y un caminos de la censura? 


El diálogo con el mundo que toda obra establece puede seguir cauces muy diversos. El artista puede optar por evadirse de la realidad circundante bien a través de la fantasía, bien zambulléndose en lo más íntimo y a la vez más universal de la condición humana -las emociones, los sentimientos, los grandes interrogantes-, tal y como hace la mayor parte de la literatura del Romanticismo. Puede en ocasiones enfrentarse a las estructuras sociales, políticas y económicas para cuestionarlas, para sacudirlas, como veremos en algunas de las obras seleccionadas en esta página. O puede, en fin, convertirse incluso en un formidable dispositivo de propaganda destinado a difundir y fortalecer un modelo social determinado (así el teatro barroco en España, por ejemplo... o la filmografía Disney, sin ir más lejos, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX).

En esta constelación nos adentraremos en obras que establecen un diálogo explícito con el Poder. El recorrido nos ofrece un repaso histórico por la cultura Occidental (y un contrapunto africano), y nos acerca a tres géneros diferentes: el teatro -Antígona, de Sófocles y Pedro y el Capitán,de Mario Benedetti-, la novela -Rebelión en la granja,de Orwell y Todo se desmorona, de Chinua Achebe-, y el ensayo -El Príncipe, de Maquiavelo, y Mujeres y poder. Un manifiesto, de Mary Beard.


lunes, 7 de noviembre de 2016

De Mankell a Kapuscinski y a la literatura africana

La primera de las lecturas compartidas de este curso ha sido El secreto del fuego, de Henning Mankell. Como siempre que proponemos un título común para todo el grupo, lo que nos mueve es la posibilidad de llevar a cabo un coloquio en torno al libro. De lo que se trata, sencillamente, es de hablar de un libro tal y como lo hacemos de una película cuando nos ha sacudido y necesitamos intercambiar impresiones. La conversación no sigue un orden preestablecido, sino que va fluyendo de un asunto a otro (desde el desenlace a la banda sonora, desde la trama argumental a la interpretación de este actor o aquella actriz). Esto es lo que venimos haciendo ya desde hace muchos años y no son pocas las veces en que chicas y chicos nos confiesan que el libro les ha gustado mucho más tras haber escuchado a sus compañeros hablar de él.

En esta ocasión hemos proporcionado un pequeño guion a nuestros estudiantes con vistas a la preparación del coloquio. No se trata de que respondan a un cuestionario, y muchísimo menos de que este sea el el hilo conductor del diálogo. Pretendemos tan solo mover sus cabezas tras la lectura, tras dejar que ellos mismos hagan sus anotaciones y sus subrayados, como agarradera para aquellos a quienes les cuesta más poner en palabras lo que pasa por sus cabezas mientras leen. El objetivo de la sesión es desarrollar las habilidades de interpretación del alumnado, y para ello es necesario partir de sus percepciones más espontáneas para llevarlos luego un poco más lejos. 

"Lo que me dejó loco del libro", decía Alejandro. "Una escena que también me impactó bastante", recordaba Nahuel. "Algo de lo que creo que no hemos hablado", advertía Rocío. "Yo lo que no entiendo muy bien", se preguntaba (y nos preguntaba) Lara. "A mí una cosa que no me gustó mucho", replicaba Jorge. Cada persona iba interviniendo en el momento en que le parecía más oportuno, procurando no acaparar el turno de palabra y no repetir lo que ya se hubiera dicho.