¿Qué
sentido tiene revisitar en las aulas de Secundaria la literatura del
Realismo? ¿En qué medida sus textos pueden contribuir a la educación literaria en la adolescencia? ¿Cuál es el legado de este movimiento literario a las
nuevas generaciones?
Dos son al menos las razones para volver los ojos a los artistas y novelistas de la segunda mitad del siglo XIX: por una parte, para dar a conocer un puñado de obras extraordinarias que forman parte de la biblioteca colectiva de la Humanidad; por otra, para disfrutar con pequeñas calas y contribuir con ellas a educar nuestra mirada: una mirada que ha de educarse no solo en el cómo sino también en el qué, una mirada secuestrada hoy por el vértigo y la prisa y por las infinitas mediaciones que nos imponen incluso qué debe ser mirado y qué desdeñado u olvidado.
Este doble viaje -el de llevar a los estudiantes al horizonte de las obras y el de traer las obras a nuestro horizonte- es el que ha vertebrado el diseño de la secuencia didáctica que ahora emprendemos.
Dos son al menos las razones para volver los ojos a los artistas y novelistas de la segunda mitad del siglo XIX: por una parte, para dar a conocer un puñado de obras extraordinarias que forman parte de la biblioteca colectiva de la Humanidad; por otra, para disfrutar con pequeñas calas y contribuir con ellas a educar nuestra mirada: una mirada que ha de educarse no solo en el cómo sino también en el qué, una mirada secuestrada hoy por el vértigo y la prisa y por las infinitas mediaciones que nos imponen incluso qué debe ser mirado y qué desdeñado u olvidado.
Este doble viaje -el de llevar a los estudiantes al horizonte de las obras y el de traer las obras a nuestro horizonte- es el que ha vertebrado el diseño de la secuencia didáctica que ahora emprendemos.

