martes, 12 de diciembre de 2017

Cartas coreanas

Cuando mostré a mi alumnado de este curso 2017-2018 el libro colectivo elaborado por sus compañeras y compañeros del año anterior quisieron repetir la experiencia. ¿Cuál era la premisa de partida? Se trataba, a la manera del Cadalso de las Cartas Marruecas, de ofrecer una mirada caleidoscópica sobre la España del momento desde la perspectiva de quien llegó de fuera. Pero en este siglo XXI globalizado y mestizo contamos con una ventaja sobre los escritores del XVIII: podemos sustituir la ficción del viajero extranjero por la entrevista al migrante real. Y como tenemos la inmensa fortuna de vivir en un entorno enormemente pluricultural -más de la mitad de mis estudiantes proceden de familias crecidas en otras latitudes-, todos tenemos a mano decenas de personas llegadas a España no hace muchos años y que guardan perfecto recuerdo de aquello que más les sorprendió o impactó en los primeros meses. 

Compartiremos en las próximas entradas algunas de las cartas recogidas este curso. Empezamos con esta "carta coreana", en la que Stephany F. presta su voz al testimonio de su amiga Elena.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

25N. Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres

Fue la aproximación a la figura de Mary Wollstonecraft y la lectura y análisis de un par de columnas de opinión (Quién teme al machismo feroz, de Antón Losada, y Por puta, de Luz Sánchez Mellado) las que desencadenaron que fueran alumas de 4º de ESO quienes impulsaran este año las diferentes inciativas desarrolladas en el centro en torno al 25 de noviembre. Ellas fueron las encargadas de pegar las convocatorias por los pasillos del instituto y de pasarse clase por clase invitando a las personas interesadas a la primera de las reuniones. A ella acudimos unas treinta personas (la mayoría estudiantes, apenas dos docentes; la mayoría chicas, apenas tres chicos). Con las sillas en círculo en el aula de usos múltiples, se lanzaron en forma de lluvia de ideas un sinfín de propuestas de las que alguien iba tomando nota en un acta. En ese primer momento todo valía. En la segunda reunión recapitulamos para fundir, reformular o descartar lo sugerido: íbamos afinando las iniciativas y distribuyendo quehaceres. Algunas propuestas tenían que ver con tareas de sensibilización en los días previos al 25N; otras, con un trabajo más de fondo y más sostenido que podría canalizarse a través de las tutorías; otras, con alguna acción de un cierto impacto -y un cierto calado- para el viernes 24, fecha en que el centro todo se volcaría en la repulsa hacia la violencia contra las mujeres.

Es difícil recoger en unas líneas el ritmo frenético de esas primeras reuniones, el caos aparente, el ir y venir de viñetas, textos, vídeos y canciones. Por unos días color morado todo lo inundaba -murales, cartulinas, lazos-. Arracimados sobre una mesa pegábamos sobre un inmenso panel una silueta por cada mujer asesinada a manos de su pareja o expareja en este 2017. Copiábamos frases. Convertíamos en un puzzle un microrrelato que distribuiríamos por diferentes alas del instituto. Seleccionábamos vídeos y canciones. Conversábamos.


martes, 21 de noviembre de 2017

¿Por qué Moratín y no Mary Wollstonecraft?

¿Por qué Moratín -El sí de las niñas- y no Mary Wollstonecraft -y su Vindicación de los derechos de la mujer-?  ¿Por qué Fray Benito Feijoo y no Robinson Crusoe? ¿Por qué Samaniego y no Los viajes de Gulliver? ¿Es importante estudiar la literatura española del siglo XVIII?






lunes, 13 de noviembre de 2017

Constelaciones literarias: literatura y nazismo

De las muchas maneras posibles de acompañar la lectura de los títulos propuestos en el aula – en el antes, el durante y el después de la lectura- hay una que se me antoja inexcusable: la conversación. Una de las ventajas innegables de que varias personas coincidan en la lectura de un mismo libro es la de poder dialogar sobre él, intercambiar opiniones y puntos de vista... y permitir también una cierta intervención de los docentes a la hora de desarrollar habilidades de interpretación.

Esta semana han tenido lugar los diferentes coloquios en torno a los libros propuestos para este primer trimestre: El Diario de Ana Frank, Si esto es un hombre, El humo de Birkenau, Paradero desconocido, Reencuentro, Maus.



jueves, 5 de octubre de 2017

El riesgo de sofocar el gusto por la lectura

Contaba en una entrada anterior que había pedido a mis estudiantes de 4º unos días para pensar cómo organizar las lecturas compartidas de este curso, esas que han de hacer fuera del aula y a su ritmo, pero sobre las que volveremos también de manera colectiva y dialogada. Si algo había quedado claro tras un par de sesiones de coloquio en la biblioteca era que a una gran mayoría no le gustaba nada leer, mientras que otros muchos solo leían cuando no tenían nada mejor que hacer, se lo mandaban en el instituto o, por alguna razón difícil de prever, el libro que caía en sus manos acababa por engancharlos. Había una minoría que se declaraba muy lectora. 

Descartada, por tanto, la posibilidad de proponer un solo título para toda la clase, habíamos consensuado que ofrecería una lista de cuatro o cinco títulos entre los que cada estudiante podría elegir lo que más encajara con sus preferencias y su competencia lectora.

En estas andaba cuando tuve noticia de que la profesora de Historia les había mandado como lectura obligatoria para esta evaluación Si esto es un hombre, de Primo Levi o El humo de Birkenau, de Liana Millu, y que la de Valores Éticos había hecho lo propio con Ética para Amador. Solo faltaba que yo añadiera un tercer título a la espera de que también el profe de Biología, Economía o Inglés hiciera lo propio. Lo más probable es que consiguiéramos abrumar a los no lectores y sofocar el gusto por la lectura de quienes llegaban con un hábito ya consolidado.

Año tras año tratamos de consensuar las lecturas, de coordinar este aspecto del Plan Lector del Centro, tanto en el seno de cada equipo docente como en el departamento de Lengua (los departamentos de Lenguas) a fin de que haya diversidad, complementariedad y creciente grado de complejidad en el conjunto de lecturas que se proponen a chicas y chicos a lo largo de la Secundaria Obligatoria. Pero curso tras curso la mitad de la plantilla del centro cambia y hay que comenzar otra vez, como Sísifo, desde el principio.

No tenía otra que adaptarme a algo de lo ya propuesto a fin de reducir el número de libros obligatorios y de enriquecer en la medida de lo posible la perspectiva desde la que son abordados. Pacté así con la profesora de Historia ampliar ligeramente la lista de títulos posibles para esta evaluación- diseñando una pequeña constelación en torno a la barbarie nazi- y de ir acordando de manera conjunta para el resto del curso qué lecturas podíamos proponer de manera interdisciplinar. Quizá no era mala fórmula empezar por aquí. Los libros que giran en torno al nazismo siguen ejerciendo una atracción innegable sobre los jóvenes lectores, aunque habrá que subrayar más adelante que no fueron solo los judíos las víctimas de su "limpieza racial". Y quizá para el segundo y tercer trimestre podamos proponer otras lecturas que abordan otros episodios de la historia de la Humanidad no menos vergonzantes y mucho más silenciados.

Esta fue, finalmente, la propuesta: Diario de Ana Frank, Si esto es un hombre, de Primo Levi; El humo de Birkenau, de Liana Millu; Maus, de Art Spigelman; Paradero desconocido, de Kressmann Taylor; y Reencuentro, de Fred Uhlman.